NocheZ Episode 1: Redox

Participantes

Supervivientes

Horas de juego

Se acercaba el 5 de noviembre y, como cada año, la afamada corporación Redox preparaba sus “Jornadas de Acogida” en las que la empresa mostraba sus instalaciones a futuros investigadores, inversores y periodistas.

Redox es reconocida mundialmente por ser pionera en el ámbito farmacéutico y líder en dicho sector. Sus investigaciones la han llevado a curar enfermedades de todo tipo; se rumorea incluso, ¡que están a punto de hallar la cura contra el cáncer!… Sin embargo, Redox también es conocida por ser una empresa carente de moral. Posee empleados mal pagados, realiza experimentos sobre animales sin ningún tipo de ética, transgenia… y es solo una pequeña lista de lo que Redox es capaz de hacer. En algunos sitios de Internet se afirma incluso, que dentro de sus instalaciones usan seres humanos como sujetos de pruebas. Cada vez hay más gente que la tacha de ser una empresa malvada… Unas semanas antes de su gran evento, se filtró un vídeo de una violenta agresión en sus instalaciones y, acto seguido, un ciberterrorista amenazaba de muerte al presidente ejecutivo de la empresa, Juan Montenegro, quien estaría presente en las jornadas, presentándolas personalmente. La sombra que se cernía sobre Redox era cada vez más grande y oscura.

Las jornadas transcurrieron con aparente normalidad. Tras presentar a Pablo Luna, uno de los mayores inversores de la empresa y que este saliera huyendo, aterrorizado frente a todos los asistentes, Juan Montenegro se dispuso a mostrar lo que él llamó “el mayor avance de Redox hasta la fecha”: el sujeto B13, más conocido por “Super-hombre”. Un individuo que no conoce ningún tipo de límite físico, que no se cansa, que no siente fatiga… Fue entonces cuando todo se torció. El sujeto B13, comenzó a hacer unos raros aspavientos ante la mirada atónita de los presentes, y se abalanzó sobre uno de los guardaespaldas personales del CEO de Redox, mordiéndole y arañándole, con una conducta violenta e inhumana.

Todos los asistentes ayudaron a los diversos científicos y trabajadores del complejo de Redox, intentando hallar por el camino las causas del incidente inicial, huyendo de aquellos que también habían sido infectados, corriendo para salvar sus vidas. Cada minuto que pasaba, alguien más era infectado, sufriendo los mismos síntomas que los demás: una agresividad desmedida, una pérdida total de la conciencia y un hambre voraz. El infierno se había desatado en las calles y fue entonces, y solo entonces, cuando todo el mundo pensó que estaban viviendo un auténtico apocalipsis zombi.

Cuando había transcurrido la mitad de la noche, Juan Montenegro convocó a todos aquellos que seguían vivos, y les prometió que, si encontraban una solución en los archivos de los laboratorios, este les daría un puesto prestigioso en la empresa; de esta misma forma, garantizaba a aquellos su evacuación segura de aquel infernal sitio. Antes de que pudiera decir una palabra más, apareció una misteriosa figura enmascarada que se hacía llamar Panda. Este amenazó a Montenegro con matarlo, y les dijo a los supervivientes que no creyeran en sus mentiras, que dejasen de ser marionetas a su servicio, y antes de ser abatido por los guardaespaldas del presidente, el misterioso enmascarado disparó al aire, atrayendo a una gran horda de zombis, garantizando así, su huida, no sin antes añadir que se volverían a encontrar y que esa vez cumpliría sus amenazas. Algunos de los asistentes, cautivados por las carismáticas palabras de Panda, decidieron seguirle, y este les puso a prueba, junto a Rata, su mano derecha, de formas un tanto cuestionables… Otros, en cambio, creyeron en las palabras de Juan Montenegro, y ayudaron a Isaac Loipes a recopilar todos los datos perdidos en los laboratorios de Redox, ahora infectados de zombis. Isaac, que nunca había creído del todo en la empresa para la que trabajaba, decidió quedarse con algunos de estos datos para garantizar su propia supervivencia. Al acabar la noche, Juan Montenegro reunió una vez más a los pocos supervivientes de lo que sería conocido como “El desastre de Redox”, y les exigió que le entregasen los datos que habían recopilado junto a Isaac. Antes de que estos pudieran reaccionar, Panda hizo acto de presencia de nuevo, hecho que el presidente de Redox no estaba dispuesto a tolerar. Ordenó a sus guardaespaldas que abrieran fuego y mataran de una vez al misterioso personaje, sin embargo, sucedió algo que no pudo prever… Todos sus guardaespaldas estaban ahora de parte de Panda, y lo dejaron solo ante el misterioso enmascarado. Juan Montenegro, sin saber cómo reaccionar o qué decir, recibió un disparo en la cabeza, muriendo ante los laboratorios de su propia empresa. Panda, triunfal, ante los primeros rayos de sol del amanecer, anunció el inicio de su “Revolución” y que cuando esta se cumpliese, nacería un nuevo mundo. Sin decir ni una palabra más, huyó del lugar, secuestrando a algunos trabajadores y junto con sus nuevos seguidores y los antiguos guardaespaldas de Montenegro, conocidos a partir de entonces como “Los Budistas Malditos”. Panda creía que había conseguido acabar con Redox, que poseía todos los datos necesarios para que la “Revolución” tuviera éxito, no obstante, había algo que había pasado por alto, la astucia de Isaac.

5 Noviembre 2016

La Carlota, Córdoba